jueves, 20 de junio de 2013

Plantando una trampa

El grupo decidido dividirse, parecia ser que no era la mejor opción, pero ambos poblados necesitaban explicaciones y víveres. Aunque no todos sabían las verdaderas intenciones del convoy, y menos conocían las verdaderas intenciones de los miembros sobrevivientes del grupo.

Poblado de Beilín. El piloto del mech junto a un soldado regresaron al poblado, trás la pista de los víveres, solo encontrando un antiguo templo a medio destruir que los condujo a un extraño tunel. Aquel lugar parecía ser uno de los puntos de movilización de los migou. Todo parecía indicar que no se encontraba ocupado, hasta que observaron larvas migou en las murallas. Prestos a destruir la amenaza, una voz femenina, con un extraño tono monocorde pidió compasión. Aferrada a ella, un migou adulto y herido la utilizaba. El asombro detuvo un inminente fuego sobre los enemigos. La razón y el insinto de supervivencia cedió al verse rodeado por un pequeño grupo de sacerdotes alienígenas - si esa fuese la calificación.

Migous debilitados, sin una reina... una pequeña colmena olvidada y utilizada que se encontraba perdida, sin destino, enemigos sin moral y sin posibilidades. De ahí, un pequeño paso que destruyó la cordura humana, el soldado les ofreció liderarlos, darles un destino, una nueva moral.

... y ocurrió lo impensable: este herido grupo aceptó a un humano como lider.

Poblado de Yichun. El Engel corrió desde Qüig'an hasta su destino inicial, las ordenes habían sido claras: reestablecer las comunicaciones. Pero el piloto sabía que había más, y comunicándose con la central descubrió que los víveres estaban contaminados con un agente que afectarían a cada migou y persona que hubiesen tenido contacto con los invasores. El piloto del Engel sonrió.

Al llegar a destino el nazzadi traidor sintió por un momento temor al ver toda la ciudad plagada de mecha nazzadis, exoesqueletos migou y todas las edificaciones plagadas de material genético. La ciudad invadida por una gran colmena, pocas personas, las sobrevivientes casi esclavos, y migous moviendose a sus anchas. Un claro ejemplo del destino de la humanidad.

El pilot del Engel reportó toda la información que había recolectado. Un oficial migou lo felicitó en esa extraña y desconocida lengua que parecía atraer la locura en si mismo. Solo un poco más: una última trampa para los sobrevivientes del convoy.

Toodas las piezas parecían que se movían, y la desolación llegó cuando las comunicaciones con Haerbin, donde estaban los cuarteles generales, se perdieron sin explicación aparente.

Poblado de Beilín. El nuevo "lider" migou, un soldado humano, junto con el oficial sobreviviente del convoy se comunicaron con el nazzadi que controlaba al Engel, todos marchaban inocentes a la boca del lobo. Un susurro sonó en el aire: el rey amarillo ganaba el dominio de los últimos terrenos NEG de China.

Ese día la desolación se cernía sobre los últimos humanos que luchaban en estas tierras.