miércoles, 30 de noviembre de 2011

De Profundis: Un abismo convoca otro abismo

Hace mucho que deseaba tener este juego en mis manos y ahora que lo tengo comienzo a dudar si podré algún día jugarlo.

No es que sea complejo o requiere grandes cosas para sumergirse en aventuras. Es más, la simplicidad para poder jugar es magnífica: cartas escritas con puño y letra.

Los tiempos actuales nos atrofian e impiden tomar las cosas con calma, pero hace mucho tiempo que no he podido escribir sin tener un teclado y un monitor delante de mi. Pero De Profundis puede ser una excelente manera para volver al antiguo arte de escribir con papel y lápiz. Aunque temo por mi salud mental.

Ambientación

Es posible jugar en cualquier época que se desee, aunque se recomienda pensar que se está en el año 1920 en adelante, y como un juego de rol es necesario tener un "personaje", aunque para estos casos sería mejor decir alter ego.

Si hablamos un poco más sobre la ambientación, se escoge 1920 ya que H.P. Lovecraft estará ahí... o al menos la mayoría de sus relatos corresponden a esas fechas donde los mitos de Cthulhu comienzan a mostrarse ante nuestros ojos.

También en 1920 no existía el correo electrónico, lo que obligará a utilizar la mecánica de De Profundis, permitiendo tener una interacción distinta a lo que acostumbramos hoy en día a la hora de entretenernos.

Mecánica

Como comenté, la base de De Profundis se basa en el libre intercambio de cartas enviadas por correo postal.

Cada carta debe ser escrita por nuestro alter ego, que puede ser quién ayude o ser ayudado por su corresponsal.

Un ejemplo posible es que un personaje sea un estudiante de arqueología realizando estudios al sur del mundo, y mantiene correspondencia con un profesor compartiendo notas y experiencias.
Con el paso del tiempo, el alumno comienza a vivir extrañas situaciones que afectarán sus labores, nervios, descanso, etc. Algo ha encontrado que rasgará lentamente el velo de la realidad.
Por otra parte, el profesor se dará cuenta al leer las cartas que el alumno no está bien, y tendrá que interceder a distancia o leer cartas cada vez más extrañas e inquietantes.

En este escenario no existen directores de juego y la comunicación es completamente bilateral.

Entonces ¿Cómo controlar las cartas?

Mal planteada la pregunta:

¿Qué y cómo escribir?

Mejora la pregunta, pero hay una pregunta previa a esta:

¿Quién escribirá?

Como De Profundis intenta que personajes ficticios se comuniquen, es necesario ponerse en la piel de nuestro personaje e incluso, en lo posible, intentar cambiar la caligrafía utilizada. Puede parecer complejo, pero el tiempo que se requiere para jugar es menor, en comparación a lo que se puede lograr vivir.

Mientras el paso del tiempo afecte a nuestro alter ego, la forma de escribir deberá cambiar, utilizar manchas, escribir más rápido y nerviosos, e incluso no escribir a cambio de enviar "pruebas" de lo que comienza ocurrir. Estas "pruebas" pueden ser fotos, rocas, diarios de vida, restos de hojas quemadas y garabateadas, etc.

Incluso nuestro alter ego deja de ser él para comenzar a responder de forma diferente, como si algo lo hubiese controlado.

¿Qué y cómo escribir?

Papel y lápiz.

Aunque debamos hacer un esfuerzo por hacer de nuestras cartas algo legible.

Tal vez lo importante de esta parte del juego, es evitar que los relatos de un corresponsal intenten opacar los relatos de las otras personas. Como regla general, cuando el ritmo de correspondencia de un personaje comience a bajar, su contraparte podrá acelerar los acontecimientos y tomar más relevancia.

Leer las aventuras de un jugador es parte del encanto de este juego, y la respuesta a escribir debe ser un lugar seguro, hasta que los horrores viajen en alguna carta.

También es posible enviar objetos, fotos o cualquier cosa que ayude a separar la realidad de la fantasía.

Finalizando la correspondencia

Cartas desesperadas, cartas no respondidas o cartas regresadas a su origen con una marca de "persona no encontrada". el final debe ser trágico, pero no cerrado. Puede ser una solicitud de no enviar más cartas o dar un aviso que no se querrá seguir en esta pesadilla y que el alter ego se cambiará de ciudad, profesión, de vida.

La imaginación de cada jugador podrá permitir que la finalización sea algo sencillo o completamente incomprensible.

No destruyas la correspondencia

En lo posible tener una copia de cada carta enviada y recibida permitirá, para efectos del juego, mantener una coherencia al poder leer los hechos relatados por ambos corresponsales.

Para efectos de lectura, podrás compartir toda la correspondencia y ser leída en orden cronológico como si de un relato completo se tratará.

Otras formas de juego

Existen otras formas de juego, como sesiones grupales y en solitario.

Estas experiencias también pueden servir para apoyar el intercambio de correspondencia y hacer de De Profundis una aterradora forma de jugar que elimine la delgada linea entre realidad y fantasía.

En fin.

De Profundis plantea un juego que requiere de muy poco para jugar, pero que puede ser bastante exigente, aunque sea solo por algunos momentos en que nos sentemos ante una hoja de papel en blanco y debamos escribir como otra persona, desde otro lugar, desde otro tiempo.

Más información de De Profundis:
En PsychoCorp
En Wikipedia
Y si te interesa jugar